Cómo lidiar con la incertidumbre

Son días inciertos. Un verano atípico, la vuelta a cole, el miedo, los ERTES, la disminución de ingresos en muchas familias, la falta de abrazos y contacto social… Casi nada es lo que era y, a pesar de ello (o quizás gracias a ello) estamos todos aprendiendo a lidiar con la incertidumbre y poniendo en marcha numerosas formas de resiliencia. Y a ti, ¿cómo te está afectando esta “nueva normalidad”? ¿Estás ocupándote o preocupándote?

Hoy quiero hablarte de un caso que me llegó a la consulta con el que seguro vas a empatizar. Hace unos días, en una sesión, una chica me comentaba que sentía que se había parado su vida, que no podía seguir con los numerosos objetivos laborales y personales que tenía antes de que el coronavirus llegara. Ella se encontraba en una encrucijada donde la incertidumbre y el miedo tenían un gran poder. “Me siento en stand by, esperando”, me dijo. “¿Esperando qué?”, le pregunté, “esperando a que todo pase y pueda seguir”.

¿Y si no pasa? ¿Y si dura años? Ahora mismo tenemos pocas respuestas y sentarse a esperar a que los meses que vienen sean mejores no parece ser la mejor opción. Es cierto que vivimos una situación durísima que nos afecta desde numerosos puntos de vista. Además, nos encontramos con que muchas variables son externas, no dependen de nosotros y poco de lo que hagamos puede hacerlas mejorar. Aceptar la incertidumbre y vivir con los cambios es el primer paso pero hay otra cosa que sí que puedes hacer: ocúpate de ti, es necesario -y casi casi urgente- seguir caminando.

Porque… ¿qué ocurre cuando nos paramos? Que en esa parálisis el miedo encuentra su sitio, se acomoda e invade cada pensamiento, acción o deseo. Así que te propongo, ¿qué tal si sigues con tus planes? ¿qué tal si te dedicas a pensar en ellos, a organizarlos a visualizarlos, a reinventarlos y a buscar la forma de que puedan llegar a ser una realidad? Seguramente, marcarte planes y objetivos te exige una gran dedicación y buenas dosis de esperanza y optimismo, pero cuando las cosas no son fáciles es cuando podemos explorar la imaginación y podemos conseguir sacar nuestra mejor versión.

Así pues, si estás en la misma situación que la chica que te comentaba al principio, te doy algunos tips para afrontar el otoño de una forma proactiva y enriquecedora.

  • Céntrate en lo que sí puedes hacer. En las dificultades también hay oportunidades y si no las buscas no las sabrás ver.
  • Confía en ti. Trabaja en tu autoestima y descubre nuevas habilidades y aptitudes que potencien tu seguridad.
  • Busca nuevas motivaciones y ponte en marcha. Haz una lista de las tareas pendientes que hayas postergado y ponte manos a la obra, estar ocupada te hará tomar otra perspectiva de las cosas. Estas tareas pueden ser desde hacer un curso a tomar una café pendiente con una amiga o hacer una reforma en casa.
  • Evita pensar en el largo plazo. Sin dejarlo de lado, intenta poner tu foco en el ahora, en los días y semanas que estás viviendo y aprovecha para conocerte mejor, dedicarte tiempo y escucharte. Si tienes emociones negativas o malos ratos, no los niegues pero tampoco te recrees en ellos.

Con todo esto y poco a poco, el miedo a la incertidumbre tendrá menos espacio para andar a sus anchas. Manejarás tu vida de una forma más activa y te enfrentarás mejor a estos nuevos tiempos que nos ha tocado vivir. De todas formas, si quieres más información o necesitas aplicar a tus circunstancias alguno de estos puntos, podemos agendar una sesión en mi despacho, recuerda que la primera sesión es gratuita.

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