¿Cuál es el precio de aparentar?

¿Cuántas veces te has sentido observado/a y por ello has cambiado tu manera de mostrarte? ¿Alguna vez has notado que estás actuando sin ser tú mismo? ¿Es posible que tus resultados se hayan visto modificados por sentirte bajo juicios ajenos?
Probablemente ni te imaginas cuál es el precio de aparentar, de vestirte bien, de encajar en la sociedad, de evitar ser rechazado/a… Incluso si crees que eres libre, analiza cuántas veces has hecho -por inercia- cosas de manera forzada. Incluso la simple presencia de alguien te puede hacer entrar en una dinámica que no era la que verdaderamente te gustaría.

¿Qué es lo que te está condicionando? Desde mi punto de vista, nos enfocamos demasiado en las opiniones externas.
Es la importancia que otorgamos a lo que yo creo que los demás piensan de mí, lo que nos lleva a actuar sin total libertad. Priorizamos lo que nos imaginamos que los demás esperan de nosotros y actuamos perdiendo nuestra verdadera esencia. Lo cierto es que, si pudiéramos contrastar lo que creemos que opinan de nosotros con lo que realmente es, encontraríamos diferencias significativas. Así pues, deberíamos tener en cuenta que todo se sustenta sobre una opinión sesgada. O mejor dicho: en autocomplacer un juicio sesgado. En definitiva, acabamos por interpretar un papel para sentirnos mejor y creer que encajamos en la sociedad… ¿No es curioso?
Vivir condicionados para encajar en la sociedad
Tras tanta conjetura, podríamos preguntarnos ¿a qué estamos jugando? Lo cierto es que estamos tremendamente acostumbrados a aparentar, a vivir bajo el yugo de esos roles inconscientemente nos hemos autoimpuesto. Quizás sea nuestra cultura la que nos empuja a ello y nosotros mismos -en busca de la cómoda deseabilidad social- que nos dejamos arrastrar.

 

Llegados a este punto, podríamos ir más allá para preguntarnos sobre nuestra adaptación social. ¿Somos realmente seres sociales que nos adaptamos o vivimos condicionados para encajar en un medio que ejerce una fuerte y constante presión nosotros mismos? Probablemente esta es una nueva reflexión en la que abrir otro debate.
Así pues para finalizar, te propongo ser todo lo natural que puedas ser y en vez de mirar tan hacia el exterior, una buena idea sería empezar a mirar más hacia tu interior. ¿Te animas?

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